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Causas de la cefalea

Causas del dolor de cabeza y posibles tratamientos

¿Qué es la cefalea?

La cefalea, conocida comúnmente como dolor de cabeza, es una de las causas más frecuentes de consulta tanto en neurología como en medicina general. Se estima que entre el 90% y el 95% de la población mundial ha experimentado al menos un episodio de cefalea a lo largo de su vida, lo que la convierte en una condición extremadamente común.

Causas de la cefalea

Las causas del dolor de cabeza o cefalea se clasifican en dos grandes grupos: cefaleas primarias y cefaleas secundarias.

Cefaleas primarias

Las cefaleas primarias son aquellas que no están asociadas a una lesión estructural dentro del cerebro ni a una enfermedad subyacente. Suelen presentarse de forma recurrente y crónica en el tiempo

Entre las cefaleas primarias más comunes se encuentran:

  • La migraña: uno de los tipos más conocidos, suele ir acompañada de otros síntomas como náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz o al sonido.
  • Cefalea tensional: es la cefalea primaria más frecuente en el mundo, aunque muchas veces pasa desapercibida. Su intensidad suele ser leve a moderada, por lo que muchos pacientes no consultan, lo que genera un subregistro importante.

Cefaleas secundarias

Las cefaleas secundarias tienen una causa específica y clara. Se presentan como síntoma de una condición médica subyacente, como:

  • Tumores
  • Trombosis venosa cerebral
  • Traumatismos craneales
  • Sobrecarga por medicamentos, especialmente el sobreúso de analgésicos

Uno de los desencadenantes más frecuentes de cefalea secundaria es este último punto: el uso excesivo de analgésicos. En estos casos, el paciente puede tener una cefalea primaria preexistente (como migraña o cefalea tensional) y, al tomar analgésicos de forma diaria o casi diaria, desarrolla una nueva cefalea secundaria llamada cefalea por sobreúso de medicamentos, que empeora el dolor original

¿Cómo se manifiesta la cefalea o dolor de cabeza?

Todo dolor de cabeza es, en realidad, un síntoma. No se considera una enfermedad por sí sola, sino una manifestación de algo más. En el caso de la migraña, el dolor suele ser pulsátil, lo que significa que se percibe como un latido dentro de la cabeza o un tipo de martilleo constante. Es característico que durante estos episodios intensos aparezca molestia a la luz (fotofobia), molestia a los olores fuertes (osmofobia) y molestia al ruido (fonofobia).

Existen también otros dolores de cabeza primarios, como la cefalea tipo tensión, que se caracteriza por ser de menor intensidad. Generalmente, se presenta en la parte frontal de la cabeza, como si fuera una banda que la rodea. Este tipo de cefalea no suele acompañarse de náuseas, fotofobia ni fonofobia, lo que la diferencia claramente de la migraña.

¿Cuándo una cefalea requiere consulta médica?

 Es importante destacar que no existe un “dolor de cabeza normal”. Es decir, no es normal tener dolor de cabeza con frecuencia, y no debemos minimizarlo ni acostumbrarnos a convivir con él. Cualquier dolor de cabeza, ya sea leve o intenso, tiene una causa que lo origina.

Eso no significa necesariamente que se trate de una enfermedad grave, ni tampoco que todos los dolores de cabeza sean migrañas. Por eso, consultar a tiempo es clave para identificar las características del dolor, obtener un diagnóstico certero y acceder a un tratamiento adecuado.

Existen señales de alerta que indican la necesidad de consultar de manera prioritaria o incluso acudir a urgencias:

  • Si aparece en una persona mayor que nunca antes había sufrido dolores de cabeza y de repente empieza a tenerlos.
  • Si durante el dolor de cabeza se experimentan síntomas neurológicos como: parálisis de un lado del cuerpo o de la cara, dificultad para hablar, alteración en la comprensión o pérdida del conocimiento.
  • Si el dolor de cabeza se presenta junto con fiebre.
  • Si las defensas están bajas por alguna enfermedad o tratamiento y se empieza a experimentar dolor de cabeza.
  • Si el dolor de cabeza aparece asociado a la actividad sexual.
  • Si se presenta un dolor conocido como cefalea en trueno o dolor de cabeza tipo trueno, que alcanza su máxima intensidad en menos de un minuto.

Ante cualquiera de estas situaciones, es fundamental acudir de inmediato al servicio de urgencias, ya que podrían ser signos de condiciones que requieren atención médica urgente.

¿Quiénes son más proclives a sufrir de cefalea?

En realidad, todos somos proclives a sufrir cefalea. Como mencionamos antes, hasta un 95% de las personas experimentará dolor de cabeza en algún momento de su vida. Se trata de un síntoma universal, que no respeta edad: puede afectar a niños, adolescentes, adultos jóvenes, adultos mayores e incluso a personas de edad avanzada.

Cuando hablamos específicamente de migraña, los estudios muestran que las mujeres la padecen hasta tres veces más que los hombres, lo que puede estar relacionado con factores hormonales y genéticos.

Tratamientos para la cefalea

 El tratamiento del dolor de cabeza dependerá directamente de su causa. Entre las herramientas diagnósticas más utilizadas para identificar el origen de la cefalea se encuentran la tomografía cerebral y la resonancia magnética cerebral.

En el caso de las cefaleas primarias, como la migraña o la cefalea tipo tensión, el enfoque terapéutico se basa en la frecuencia del dolor. Si el dolor de cabeza es esporádico (por ejemplo, una o dos veces al mes), el tratamiento suele centrarse en el uso de analgésicos de acción rápida, con el objetivo de aliviar o eliminar el dolor en el momento del episodio.

Si el dolor es frecuente o crónico (ocurre de manera reiterada o incluso diaria), se recomienda un tratamiento preventivo. Este consiste en la administración diaria de un medicamento con tres objetivos principales: reducir la intensidad del dolor, disminuir la frecuencia de los episodios y disminuir la necesidad de analgésicos. Es fundamental comprender que este tipo de tratamiento no tiene efecto inmediato; se requiere una toma continua de entre tres a seis meses, y los primeros signos de mejoría suelen aparecer alrededor del mes y medio.

Además, quienes sufren de dolor de cabeza crónico deben evitar el uso frecuente de analgésicos, ya que esto puede empeorar la situación y derivar en una cefalea por sobreúso de medicamentos.

En resumen, si el dolor es esporádico, se puede manejar con analgésicos puntuales. Si el dolor es frecuente o crónico, es necesario un tratamiento preventivo diario, con objetivos claros y a largo plazo.

Si presentas cefaleas recurrentes, síntomas intensos o simplemente necesitas orientación sobre el diagnóstico y tratamiento adecuado, agenda una consulta con nuestros especialistas en neurología.